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El I Certamen Internacional Barroco Infantil, novedad dentro de la programación de la XXXV Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro, arrancó ayer en el Teatro Municipal con Pulgarcito, el famoso cuento de Charles Perrault; una propuesta de la compañía catalana Pa Sucat, que se medirá con otros siete espectáculos dirigidos a los más pequeños hasta el próximo 28 de julio.

La música, las videoproyecciones y los gestos envuelven la llegada al escenario de unos linterneros de finales del siglo XVIII (utilizan la luz y pequeñas siluetas de cartón para proyectar imágenes) para contar al público la historia de Pulgarcito, el niño que es abandonado a su suerte junto a sus seis hermanos por sus padres en el bosque.

Tres actores (Jordy Jubany, Eudald Ferré y Dolors Sans), bajo la dirección de Lluis Graells, dan vida a diferentes personajes (el leñador, el ogro, la mujer del ogro o Pulgarcito) en un espectáculo que también es contado por los títeres – sorprenden las divertidas marionetas de las hijas del ogro – y la melodía, con la que la compañía consigue transmitir al público las sensaciones de los protagonistas.

Sin apenas texto e interacción con el público, Pa Sucat logró desatar en más de una ocasión la risa de los niños que acudieron ayer al Municipal, críticos con algunos pasajes del espectáculo que les parecieron repetidos. La utilización de las luces y las sombras a través de la linterna mágica engrandecen la propuesta de Graells sobre el archiconocido cuento de Pulgarcito. Con cambios de escena, a veces demasiados lentos para un público poco dado a la paciencia, destaca la escenografía de la obra, con la que se recrea desde un bosque mágico hasta la casa del temido ogro.

Apariciones mágicas que dejaron un buen sabor de boca en la inauguración del certamen infantil, por el que también desfilarán Romeo y Julieta, la hija de Shakespeare o Perseo y Andrómeda.

 

Nieves Sánchez González

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