Compartir

Ramon R.R.

Hemos sido arrojados en medio de este “estar aquí” desnudos de piel y de sentido. Nuestras únicas armas para lidiar con el abismo son un sentimiento, siempre por descifrar, y la palabra, soberana de los puentes que permiten a la soledad personal abrirse a otra, también plagada de dudas.

En medio de este “estar aquí”, nuestra generación, huérfana de certezas, trata de servirse de estas herramientas -palabra y sentimiento- para arañar las paredes, en busca de una grieta por la que pueda entrar luz en la casa.

Foto: Guillermo Casas
Foto: Guillermo Casas

Este extravío existencial, sirve a Pablo Messiez para articular ‘Los brillantes empeños’, un lúcido retrato del alma del ser humano -en su versión posmoderna-, construido con esa certera forma de mostrar la verdad de las cosas que solo la poesía posee.

Entre todos los aciertos de la propuesta, llama la atención el dominio del espacio escénico que nos permitió redescubrir el Corral de Comedias. Han sido muchos las obras que hemos visto pasar por el emblemático teatro almagreño pero nunca se explotó con tanta precisión y pertinencia sus posibilidades como en el montaje de anoche que, a pesar de su desnudez escenográfica, lo integró en la representación con la naturalidad y la cercanía de un abrazo.

La trama de ‘Los brillantes empeños’, en sincronía con la propia tensión de la búsqueda que encarnan los personajes, se va destilando poco a poco desde el caos aparente hacia el sentido. Un camino que, aunque carece de grandes anclajes narrativos a los que el espectador pueda aferrarse, impide sin embargo su pérdida entre la belleza del paisaje.

En este proceso de búsqueda, los seis hermanos que habitan la casa donde solo quedan ya los libros, se apoyan en los versos clásicos para tratar de explicarse a sí mismos y al resto las emociones que les sobrecogen. Unos textos clásicos que conviven en perfecta armonía con los versos, brillantes, del propio Messiez.

Los jóvenes actores de Grumelot supieron responder con una asombrosa naturalidad a las exigencias textuales y escénicas de la propuesta. Su trabajo con el verso dista mucha del recitado ortodoxo pero encaja a la perfección, siempre secundado por el cuerpo, con el tono general del montaje. Un conjunto interpretativo sin fisuras en el que, a pesar de las destrezas individuales para defender cada personaje, resulta complicado resaltar algún trabajo en particular.

La prolongada ovación con la que el público del Corral de Comedias despidió a una propuesta tan formalmente arriesgada, es un ejemplo más del acierto con el que fue concebida y ejecutada.

A través de un espejo forjado a base de belleza y reflexión, anoche vivimos un encuentro con nosotros mismos. ‘Los brillantes empeños’ consiguió elevar el arte del teatro a su más noble función, allí donde se generan los diálogos que merece la pena vivir. Y perduran. Como la gratitud que, a pesar de las horas transcurridas, se sigue sintiendo a este lado del encuentro.

3 Comentarios

  1. siento disentir de estos comentarios, a mi no me gustó nad ala puesta en escena de esta obra, o el sentido de esta obra, aunque aplaudo a los actores por dejarse la piel, en todos los sentidos, ya que escenificar una masturbacion entre otras cosas, no creo que sea muy fácil… pero desde luegfo no creo que eso sea teatro… noi creo que sea necesario desnudar a los actores para que el público tenga que pensar que grandes son. No hace falta, para ver una buena actuación. Guión malo, escena peor, actores buenos.

    • Sobre gustos no hay nada escrito, pero no creo que el hecho de que los actores salgan desnudos haga que una obra sea mala. Por supuesto que no es necesario desnudar, pero ni la masturbación ni el desnudo colectivo son gratuitos, sino que tienen un vínculo muy claro con la narración (de hecho la escena del baño colectivo me pareció maravillosa)

  2. […] Los sábados, doble sesión. Primero, el Colectivo Kong pondrá en escena "Si el mono no canta, hay que matarlo", un proyecto multidisciplinar de creación colectiva, inspirado en la teoría King Kong de Virginie Despentes. A continuación, el escenario es de "Hoy no leas el horóscopo", una comedia gamberra que propone un viaje de tres mujeres hacia su futuro. Explicar el amor: Crítica de "#SobreJulieta" | Teatro a Teatro. Lo único predecible en "#SobreJulieta" es que, en algún momento, te van a dar algo de beber. Lo sabes porque cuando entras a la sala, hay una copa, de plástico y elegante, encima de cada asiento. Pero es lo único que sabes. A la luz de un encuentro brillante. […]

Deja un comentario