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Érase una vez una mujer con una librería en la cabeza. Desde que era una niña fue acumulando tantos libros y palabras en su interior que no podía pensar en otra cosa más que en literatura. Su librería se iba haciendo más y más grande, hasta que no cabían ya en los bordes de su pensamiento y los libros se colaron en el espacio de los sueños. Fue entonces cuando se decidió a vivir fuera lo que le habitaba dentro. Abrió una puertecita en su cabeza y dejó que la gente entrara en ella para que pudieran compartir su pasión y sus lecturas.

La protagonista de este cuento se llama Cristina Serrano y su librería, Un Cuarto Propio, cumple hoy cinco años desde que abriera sus puertas en Ciudad Real, aunque desde hace más de tres años, el único espacio que ocupa está en su propia cabeza y en el mundo virtual.

Cristina Un Cuarto PropioAprovechando la celebración, nos tomamos un café con esta librera “cabezota” que ha sabido esquivar todos los obstáculos que han ido surgiendo en su camino hasta convertir los libros en una forma de vida. Este fue el planteamiento que le trajo a Ciudad Real hace cinco años, después de más de quince trabajando en el mundo del turismo. Aquí puso los cimientos de un sueño que se ha ido haciendo realidad y que poco a poco se ha ido extendiendo más allá de nuestra ciudad.

Como si respirara por la sonrisa, Cristina va intercalando pequeñas carcajadas en medio de un torrente verbal que parece no tener fin. Con esta sana forma de contar, nos explica como su proyecto se ha mezclado del todo con su vida: “cuando viajo busco libros por todos los lados, en el metro, en los parques… siempre estoy coleccionando toda mi vida en Un Cuarto Propio“.

Aunque los libros sean su epicentro, este Cuarto Propio es mucho más que una librería. En su arquitectura también hay un importante espacio para la creatividad. Allí se ubican los talleres de escritura creativa que prepara concienzudamente e imparte ella misma y su propia pasión por la escritura, que oculta bajo la omnipresencia de los libros de los otros. “Me planteo dividir lo que es Cristina Serrano de lo que es un Cuarto Propio, porque llega un momento en que tu vida es como una librería”, nos explica Cristina, que confía en poder publicar en 2015, “aunque tampoco tengo prisa”, matiza.

 

Ilusión, locura y aprendizaje 

“Nadie se creía que lo fuera a hacer y decían que estaba un poco loca cuando les conté el proyecto”. Al parecer, abrir una librería en plena crisis económica, con libros escondidos en los rincones del mercado editorial y con una clara apuesta por el lado creativo, no es un proyecto financiero muy cuerdo. Sin embargo la ilusión de Cristina se impuso y, cinco años después, está más vivo que nunca y “los talleres funcionan cada vez mejor”.

En realidad, los que vaticinaban dificultades para poner en pie el proyecto no se equivocaban. Como en los buenos cuentos, también en este hubo momentos de dificultad, como cuando tuvo que cerrar el local de la plaza de Las Terreras, porque las cuentas no llegaban a cuadrar. Pero lejos de achantarse por esa aparente evidencia, Cristina se aferró a su idea inicial -“soy muy cabezota”, insiste- trasladó la librería a Internet y dio un mayor peso a los talleres, inventándose a su vez nuevas formas de acercar los libros a la gente, como los clubs de lectura o los tupperbook.

emily dikinsonMirando ahora hacia lo vivido durante estos cinco años, Cristina asegura que ha aprendido “muchísimo” de su propia experiencia y vive ahora en este Cuarto Propio de forma más relajada. “Hay momentos en los que todo va más despacio de lo que crees, pero creo que si sabes adaptarte puedes conseguirlo y al final te quedas con la satisfacción de levantarte haciendo lo que te gusta“.

 

Presente y futuro de Un Cuarto Propio

Después de cinco años pateando la ciudad con su maleta repleta de libros, Cristina ha potenciado esa cercanía que permite Ciudad Real, para convertir su Cuarto Propio en una especie de librería íntima. “Hay gente que me llama o se pasan directamente por casa para que les cuente”, comenta Cristina, quien a pesar de haberse criado en Madrid y no conocer a nadie cuando aterrizó en nuestra ciudad, poco a poco ha ido tejiendo toda una red de lectores, que ya son más amigos que clientes.

También aquí tiene ahora mismo en marcha varios talleres de escritura creativa y otro que está a punto de iniciar en la Biblioteca, a los que se suma un club de lectura en la cafetería La Tunanta.

Pero su planteamiento de futuro pasa por “salir más y que los talleres se muevan por otras ciudades”. De hecho, nos cuenta que la semana pasada estuvo en Toledo, con un taller para universitarios, y pronto viajará a Cuenca para realizar otro similar.

“Veo muy bien el futuro, no soy nada negativa. He aprendido mucho estos años y ahora si algo no sale bien no me hundo, tengo las cosas más claras“, asegura Cristina que concluye la entrevista, como no, con la sonrisa iluminando sus enormes e inquietos ojos azules.

 

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