Compartir

20141227_133930Educatopia ha vuelto a acercar la filosofía de la economía participativa a Ciudad Real. En la mañana del pasado sábado 27, los integrantes de éste proyecto de educación ambiental colocaron el mercadillo mensual del Somormujo, la moneda social de Ciudad Real, en la Plaza de Cervantes, junto a la estatua del Pozo de Don Gil. Ricardo Martín, uno de los integrantes de Educatopía, nos explica que el proyecto de implantación de la moneda social en Ciudad Real “va despacio porque vamos lejos”.  “Vamos haciendo pruebas” y “no aspiramos a más porque queremos ver cómo reacciona la gente y evolucionar en cada encuentro”. Por lo tanto, recalca que “vamos como queremos: despacio”.

En éste encuentro mensual que ha coincidido con las fiestas navideñas, han tenido la oportunidad de llegar a personas que nunca habían oído hablar de monedas sociales o economía social. Ricardo nos explica que “cuando te acercas por primera vez, como ha pasado con tanta gente hoy que ha venido sin cosas para intercambiar, pues se puede llevar las cosas dejando a deber, dejando somormujos negativos”. “Para que haya un movimiento alguien tiene que quedarse en positivo y alguien en negativo. Si eso no pasa, no hay intercambio, no hay economía, no hay moneda”.

Si bien ésto puede ser un poco lioso y difícil de entender en un primer momento -como le paso a éste reportero- la mejor forma de entenderlo es ponerlo en práctica. A continuación os mostramos un ejemplo práctico sobre cómo utilizar la moneda social realizado por el mismo que escribe estas líneas.

Paso 0. Constituir un banco de cosas basado en Somormujos

Antes de que éste reportero o cualquier otra persona pueda comprar y vender cosas por moneda social, hay que establecer algún tipo de mecanismo en el que intercambiar esos objetos o servicios. Para ello, unas personas interesadas en crear una moneda social -en este caso los integrantes de Educatopía- se organizan para crearla y reunir a personas que quieran intercambiar objetos y servicios. De éste modo, crearon el banco de libros y el banco de ropa, ya que los objetos que empezaron a intercambiarse son, principalmente, ropa y libros. Éstos bancos sustraen una deuda con las personas que han aportado un objeto. Pero, ¿cómo funciona?

Imaginad que participáis en la creación de un banco de libros para que la gente pueda comprarlos con Somormujos. Imaginad que vuestro libro es el primero en entrar en el banco. Una vez que hayáis dejado el libro, habréis ganado un somormujo, por lo tanto vuestra cuenta estará en positivo, mientras que el banco se queda con un saldo negativo, sin embargo, tiene el libro físico. De esta forma se constituyen los bancos de objetos (libros, ropa y toda clase de cosas que se vayan recopilando). El banco de libros tiene ahora  alrededor de -40 somormujos, es decir, que tiene una cantidad de libros y dvds que equivalen al valor de 40 somormujos, estando esa cantidad de somormujos repartida entre todas las personas que han aportado un libro o un dvd al banco.

Paso 1. Comprar objetos con somormujos

Ahora hagámoslo al revés. Vais al encuentro mensual en el que se abre el mercadillo del Somormujo, pero no tenéis Somormujos y hay un libro que queréis llevaros. ¿Qué hacéis si no tenéis Somormujos con los que comprarlos? ¿Cómo se ganan los Somormujos? Bien, no pasa nada. Podréis llevaros el libro o prenda que necesitéis a pesar de no tener Somormujos… aunque parezca increíble, no estáis robando. En el momento en que adquiráis el objeto pasaréis de tener 0 Somormujos a estar en negativo. Esto, tal y como lo explica Ricardo, se llama “dejar a deber”.

Pero, ¿cómo es posible que pueda llevarme un libro y estar en deuda? ¿No debería pagarlo al momento? Ricardo nos pone un ejemplo muy cercano: “tu frutero de toda la vida probablemente te deje a deber porque hay una confianza, una relación social” . Aquí radica la idea clave de éste sistema económico. El movimeinto de la economía social y participativa se basa en construir economía sobre relaciones sociales, sobre relaciones de confianza.

20141227_133957

El banco de libros está necesariamente en negativo por tener los libros que luego puede llevarse la gente. Entonces, es necesario que una persona se quede en negativo de Somormujos si se lleva un libro estando con 0 Somormujos. “A la gente le costaba irse diciendo ‘me he llevado algo y no he dejado nada a cambio'” Ese primer movimiento se apunta en la cartilla y para que esas personas se pongan en positivo tienen que llevar algo el mes que viene o cuando puedan.

Pero esto daría manga ancha a algunos “listillos” que podrían llevarse lo que quisieran y aumentar y aumentar su deuda sin pagarla nunca, ¿no? Se lo preguntamos a Ricardo y nos responde que “si en algún momento detectáramos algún mal comportamiento, alguien que siempre se lleve cosas pero nunca aporte nada al banco de libros o de ropa ya tomaríamos las medidas. Aunque otras experiencias en otros lugares nos dicen que ésto no suele pasar. Se confía en la buena voluntad y la honestidad de la gente. Este sistema económico se basa en esto: que confiemos los unos en los otros”. Por lo tanto, la honestidad y la buena voluntad de cada uno debe estar presente para que la economía social funcione. El sistema se hundiría si alguien acumulase demasiados Somormujos, ya sea en valor físico en forma de libros o ropa, o en forma de moneda. Ésto mismo ya sucede con las monedas oficiales como el euro, y es, en esencia, el principal mal de cualquier economía: Que la riqueza no se distribuya ni fluya bien entre los ciudadano.

 

Os voy a poner mi propio ejemplo para explicarlo. 20141228_135714

Como podéis ver, yo sólo tengo 3 movimientos y empecé con 0 Somormujos. Al adquirir mi primer DVD con Somormujos, mi cartilla se quedo en -1 y el banco de libros pasó de -45 a -44. Es decir, yo gano un libro y pierdo un Somormujo, y el banco de libros gana un Somormujo pero pierde un libro. Después, aporté un folleto sobre videojuegos que realicé con compañeros de mi Facultad por valor de 1 Somormujo. En ese momento, saldé mi deuda y volví a quedarme en 0 y el banco perdió un somormujo pero ganó el folleto que aporté. El último movimiento que realicé fue la compra de un libro por valor de 1 Somormujo, con lo que mi cuenta se quedó de nuevo en negativo y el banco volvió a perder un libro y a ganar un Somormujo.

Os aseguro que cuando se practica es mucho más fácil de lo que parece. Si quiero tener “superavit” de Somormujos tengo que aportar algo al banco de libros o de ropa o de otra clase de objetos que se aporten (también había juguetes, por ejemplo). De este modo se consigue que, sin tener que mediar con euros, cualquier persona pueda aportar algo de valor y obtener a cambio algo que necesita.

 

Una forma de dinamizar y fortalecer las economías locales

“Esta es una cosa que necesitan todos los sitios”. “Cada localidad con cierta población estaría bien que tuviese su propia moneda social que pusiese a gente en contacto, que se establecieran relaciones sociales y que gente que por la crisis no tenga un euro pueda comprar con Somormujos dejando a deber”. Ricardo nos habla de los objetivos a largo plazo que pretenden todas las monedas sociales que hay en todo el mundo. El objetivo ideal sería cerrar el círculo y que pudieramos encontrar todos los servicios y objetos que necesitamos a nivel local con la moneda social y local.

Además, es una forma de incentivar a que gente en paro pueda ofrecer cosas de valor a través de su propio trabajo y recibirlas a cambio de su propio esfuerzo: “Es también social porque hay gente que puede ofrecer mucho -explica Ricardo- Pongamos el caso de un fontanero que no encuentra trabajo. Aquí lo puede ofrecer a alguien que lo necesita y obtener una contrapartida de una persona que está en la misma situación. Los dos tienen mucho que ofrecer, pero sin una moneda de intercambio no pueden hacer nada, porque no tienen euros. Como tienen Somormujos y pueden dejar a deber se pueden empoderar y hacer cosas”.

Según nos cuenta Ricardo, es una forma de regular y corregir las desigualdades que provoca un sistema económico global en el que el dinero suele acumularse en pocas manos empobreciendo a mucha otra gente: “Se necesita una moneda local para que todo el dinero no vaya siempre a los mismos sitios, para que todo el dinero no vaya siempre al dueño de una multinacional. El dueño de una multinacional no quiere una moneda que sólo tiene valor en Ciudad Real. La moneda social hace que la economía local se mueva, por eso es tan importante que cada ciudad tuviera su moneda local”. Ricardo concluye explicando que, en su opinión,  es una forma de redistribución de la riqueza en la que no tiene sentido la acumulación de la riqueza”.

Ahora, pasaremos de los objetos a los servicios inmateriales

Con objetos parece fácil, ¿verdad? Pero, ¿y si necesito algo más complejo como una clase de inglés o que me arreglen las tuberías de casa? La próxima vez intentaremos enseñaros cómo se pueden intercambiar servicios o habilidades con Somormujos.

¿Te ha gustado nuestro trabajo? Puedes apoyarnos con un dropcoin

 

3 Comentarios

Deja un comentario