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Isabel Gómez de la CuevaHay veces que la artesanía y el arte están tan íntimamente unidos que nunca se sabe dónde acaba uno y dónde empieza el otro. La moda es uno de estos espacios. Para comprobarlo basta con acercarse por el Café Guridi (calle Libertad) para comprobar como el más mínimo detalle de la moda se puede configurar como una expresión artística. 

Hasta final de mes, en las paredes de este café-restaurante, se puede apreciar ‘El figurín de moda como expresión artística’. Una muestra de una docena de obras con la que Isabel Gómez de la Cueva inaugura su carrera expositiva. Es la primera muestra de unas obras que se dibujan con tiempo, con mano firme, con pinceles tan finos que una sola línea de color da textura a los cuadros. 

“El figurín de moda eran los dibujos de los diseñadores del siglo pasado para enseñar a los clientes como quedaría el vestido que se hacía a mano”, explica Isabel Gómez de la Cueva. “Ese es el origen de todo y yo he hecho el figurín de forma artística a través del color, las tintas y este tipo de dibujos que puede encajar bien en un restaurante, un café, casas particulares y va dirigido a cualquier rincón donde pueda encajar”.

A partir de aquí, surge un arte, que se basa en ropa real o en fotografías, en las que de vez en cuando entra el collage para resaltar detalles, siempre bajo el paraguas de la ropa de los años 20, pensando en que la exposición llegaba a Guridi, un local de tintes de jazzísticos, y ambientado en aquellos años de entreguerras. 

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