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El Antiguo Casino continúa tomado por autores, libreros y artistas en general en la segunda jornada de ManchaArte, la Fiesta del Arte, la Cultura y los Libros Mancha, que continúa con su actividad frenética, hoy con un matiz especial por la celebración del Día del Libro.

Una celebración que ha llenado el salón de actos del Antiguo Casino de hordas de pequeños oyentes dispuestas a dejarse seducir por el arte de los cuentos, con una maratón que arrancó esta mañana y se ha prolongado durante todo el día y por la que han pasado cientos de niños de los centros educativos de la ciudad.

Pero no ha sido esta la única actividad para los más pequeños, en esta tarde ha habidos varios espacios habilitados para el universos infantil. Empezando por el taller de animación organizado por la Asociación Madreselva, donde los pequeños han además de escuchar cuentos también han podido participar en otro tipo de juegos, en los que lo educativo y lo psicomotriz se dan la mano.

“En nuestras actividades seguimos con el mismo espíritu que damos en nuestra educación: respetar al niño como niño”, nos explicaba Lidia, profesora del centro y una de las encargadas de realizar esta actividad, en la que no han faltado las canciones. 

‘El tesoro de Pitu’

También en clave infantil, la presentación de libros programada para esta tarde iba dirigida a los más pequeños, con el cuento ilustrado ‘El tesoro de Pitu’ de Jesús Mora, quien después de una vida dedicada a la educación, decidió lanzarse a la aventura editorial, dentro de la colección infantil de la Biblioteca de Autores Manchegos.

“Es un libro para primeros lectores y sobre todo para prelectores, es decir, es un cuento para contar”, explicaba el autor, que resaltaba la importancia que tiene en este tipo de publicaciones la parte de la ilustración, en este caso realizada por Irene Burgos, “siempre digo que somos coautores”, señala.

Jesús Mora, que ha compartido un encuentro con niños y padres, recordaba que el paso definitivo para contar esta historia “que intenta recordar que los tesoros están en las cosas pequeñas, más que en lo grande”, lo dio por la insistencia de su mujer, que trabaja en una escuela infantil, aunque ahora, satisfecho por la experiencia, no descarta volver a embarcarse en un nuevo proyecto.

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