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La situación de Siria, con una mirada especial al pueblo Kurdo, fue la materia de la charla con la que el Centro Social Autogestionado ‘La Purga’ finalizaba anoche la celebración de su 4º aniversario, que durante tres días ha llenado de actividades este espacio cultural de la ciudad.

Con un formato abierto al diálogo con los presentes, el refugiado kurdo Siwar Ala respondió a las preguntas y dudas de la compleja situación que se vive en el país, así como sobre el éxodo de población que está provocando el conflicto bélico.

siwar kurdoAntes de comenzar la charla, Siwar nos explicaba lo difícil que resulta ver una solución definitiva en Siria que permita que los millones de refugiados que, como él, tuvieron que abandonar el páis, puedan regresar. “Europa tendría que haber intervenido cuando empezó el conflicto y no dejarlo así, ahora es demasiado tarde, ¿Cómo va a acabar? No lo sé la verdad… A veces pierdo hasta la esperanza de que esto acabe”.

Porque como recuerda el refugiado kurdo, la guerra de Siria no implica dos bandos enfrentados que puedan sentarse a firmar una tregua. “¿Crees que se puede negociar con el Estado Islámico? Ellos tienen sus ideas claras y no van a seguir con su mapa que llega hasta Al-Andalus”, comenta Siwar, que tiene serias dudas de que Rusia y Estados Unidos sean capaces de unirse en Siria para hacer frente a los islamistas radicales.

En medio de esta compleja situación se encuentra el pueblo kurdo que “está demostrando el significado de la verdadera revolución”. “Entre todo este caos, de todos matándose entre sí, los kurdos están centrados en hacer su autonomía, un estado democrático donde todo el mundo, de todas las etnias y religiones, pueda convivir”.

En cuanto a la situación de los refugiados, Siwar ve una enorme diferencia entre la actitud de la gente “que está actuando de una manera tremendamente solidaria” tanto en España como en otros lugares de Europa, y la acción de los gobiernos que está siendo muy ambigua. “Ya ves lo que está pasando en el este de Europa, la gente está tirada en la calle. Muchos de los que están en Serbia y Croacia, creo que prefieren morir en Siria a que les pase esto, perder la dignidad“.

Siwar recordaba, además, que la acogida de refugiados no solo implica solventar la situación de emergencia, sino ofrecer la posibilidad para seguir viviendo “porque ellos quieren empezar una vida nueva trabajando, y en países como España, es muy difícil ahora mismo encontrarla”. Siwar conoce bien esta situación pues él mismo llevo años en Ciudad Real sin haber conseguido un trabajo que le permita ejercer de bioquímico. “Ayer recibí una oferta para trabajar en un laboratorio de Alemania, pero el problema es que no tengo derecho para trabajar allí, solo en España y aquí no hay trabajo”, concluía.

Sabiendo un poquito más sobre todo el complejo puzle que conforma la situación de Siria y del pueblo kurdo, los asistentes concluyeron la noche compartiendo una cena de cocina kurda con la que se ponía el broche a las jornadas.

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