Compartir

¿Se puede hacer cine con bajo presupuesto y conservando la calidad? ¿Es posible sacar adelante proyectos cinematográficos hechos en Ciudad Real y por gente de la zona? La respuesta a estas preguntas se llama Hemocianina, una productora autóctona de la villa culiparda que esta tarde (a las 20:30 horas) estrena en el Teatro Quijano, ‘Familia feliz’, su tercer cortometraje.

Antes del estreno, compartimos charla y café con dos de los integrantes de la productora, Marina González, directora y guionista, y Lorenzo García, director de arte, para conocer un poco más sobre esta ‘Familia feliz’ y el proyecto emprendido Hemocianina.

“Es uno de los guiones que teníamos en el cajón”, explica Marina sobre esta historia, rodada hace unos meses de manera íntegra en Ciudad Real y con el equipo autóctono de la productora. Un trabajo que, como señala Lorenzo, está ambientado en los años 60-70, aunque teniendo como base “una estética diferente que mantiene nuestro estilo propio”.

familia felizAunque tiene algo de thriller, este último corto lo enmarcan dentro del género de la “comedia negra”. “La actitud de los personajes es tan bestia que resulta divertida”, apunta Marina, que remarca que en este reflejo de los años 60 en los protagonistas se puede apreciar tanto en la fotografía “muy americana en la luz”, como en la psicología de los personajes, “muy castizo en actitud”.

‘Familia Feliz’ cuenta la historia de una niña que, tras el accidente de sus padres, se ve obligada a convivir con sus tíos. Y a partir de ahí, empieza a notar cosas que no le cuadran, comportamientos y gestos extraños, que le llevan a tomar decisiones.

El estreno de esta tarde en el Quijano, que es completamente abierto a todos los interesados, contará con la actuación de ‘The wife and the husband’, la banda que realizó la banda sonora del corto, que dará un pequeño concierto tras la proyección.

Hemocianina, una apuesta contra el vacío

Ahondando un poco más en el proyecto de Hemocianina, que comenzó a funcionar por el año 2005, nos explican que llevan tiempo haciendo una apuesta para intentar generar un espacio de creación autónomo que permita canalizar el talento cinematográfico de la ciudad, sin renunciar a la calidad de las obras.

hemocianina“Estamos haciendo una apuesta, sacando tiempo de donde no lo hay y muy seguros de lo que queremos hacer, porque si dudas las cosas no salen”, comenta Marina que, cuando concluyó sus estudios de cine se propuso volver a su ciudad para intentar cimentar un proyecto que naciera aquí. “Sabía que me podía encontrar complicaciones a la hora de encontrar técnicos y gente formada, pero hemos tenido mucha suerte. No esperaba encontrarme gente con tanto talento, como también ha pasado con los actores“.

Con esta perspectiva, poco a poco, han ido tejiendo una red de profesionales, colaboradores y amigos que suplen la falta de medios técnicos con ingenio y ayuda mutua. “En el fondo somos una gran familia feliz”, subraya por su parte Lorenzo, haciendo hincapié en que han podido solventar los problemas encontrados por el camino, gracias a que “siempre hay gente dispuesta a colaborar”.

Partiendo de esta red, han ido construyendo el proyecto de Hemocianina que, en lugar de partir de las ayudas públicas como pilar de las producciones, han optado por buscar la autofinanciación como método de trabajo. “No estamos en contra de las ayudas, ni mucho menos”, matiza Marina, aunque en un país donde la industria cinematográfica brilla por su ausencia, consideran que el modelo sobre el que se puede aspirar a construir no puede ser la dependencia del dinero público, sino la iniciativa propia de los creadores. “Pediría una ayuda y con eso nos haríamos con material y ya no necesitaríamos más ayudas. Pero el dinero que te dan es para fungibles, traslados, gastos… Al final siempre tienes que tirar de papa estado y yo necesito emanciparme”.

“Tenemos unos estándares de calidad que cumplimos a nivel de interpretación y de equipo humano, pero somos conscientes de que a veces no tenemos todo el material deseable para llegar a la calidad técnica que nos gustaría. Por eso intentamos adaptarnos y hacer producciones que sean asequibles”, destaca Marina.

Pero a pesar de estas limitaciones económicas y técnicas, el trabajo de Hemocianina está cosechando reconocimiento en el panorama nacional de festivales, donde han conseguido varias selecciones, premios y menciones con sus trabajos, incluyendo la última selección en un festival de Nueva York, tanto para su ‘Familia feliz’, como para ‘Red’ su anterior cortometraje.

 

El largometraje como horizonte

“Con cabeza, con tiempo y tranquilidad”, pero en el horizonte de la productora, después del bagaje que están consiguiendo con los cortos, está poder emprender el complejo camino hacia el largometraje. “Tenemos el proyecto y la idea es empezar a moverlo el año que viene, pero si no podemos hacerlo bien, lo reservaremos”, apunta Marina, que nos adelanta que ya han recibido alguna propuesta para la producción ejecutiva del proyecto.

No obstante, tienen claro que dar el paso al largo no supondrá en ningún caso renunciar a sus “estándares de calidad”. “No somos una churrería. En Ciudad Real hay muchas churrerías y hay que evitar eso, hay que amar y respetar la profesión“, comenta Marina, que apela a mantener la “coherencia” del proyecto de Hemocianina sea en el formato que sea.

 

Deja un comentario