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Por Mercedes Camacho

Generación y procedencia

1976. Mi infancia transcurre en Almadén y de allí me siento, aunque naciera formalmente en Ciudad Real, donde ahora resido. ¿Generación? Era muy pequeño, pero me encantan los 80, naranjito, la movida, la bola de cristal, la bruja avería, la pequeña pandilla, los monsters,…

¿Cómo te ayuda el haiku a ver la perfección del instante presente?

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¡Puf, qué difícil! Intentaré ser breve, como un buen haijin. El haiku tiene la virtud de la inmediatez, al narrar en tres pequeños versos la intensidad de un instante. A veces una palabra puede valer más que mil imágenes. En la época en la que vivimos, las experiencias se nos venden a través de pantallas multimedia, con el haiku reivindicamos el valor esencial de la palabra y de la experiencia vital aspirada por los cinco sentidos.

¿Cómo se consigue plasmar en el papel lo que mucha gente siente y quisiera decir?

Dímelo a mí. No, no, es broma. Creo que el que escribe es un curioso, y juega con fuego en todo momento, porque meterse en la piel de los otros puede llegar a desnudar demasiado a uno mismo. Me gusta observar, soy un voyeur compulsivo, como escritor miro, espío, soy curioso, casi cotilla (sin que se note, claro) en fin, intento deducir el comportamiento de los demás. Por eso me encanta callejear, tomar cafés, sentarme en bancos cuando estoy en grandes ciudades, Madrid preferiblemente. Considero que he alcanzado mi objetivo cuando logro emocionar a quien me lee, es el cierre de ese difícil y bonito proceso en el que lo que escribes deja de ser tuyo y pasa a ser del lector.

¿Qué es lo que puede ver un poeta que quizá el resto no pueda ver?

Más que por lo que ve, un poeta lo es por lo que siente. Los poetas no son gente práctica, ni tampoco ambiciosa, se conforman con un café, a poder ser calentito, con un lápiz, un papel y silencio, sin el silencio no sería posible la poesía.


haiku_2Y eso que llaman inspiración, ¿cómo lo llamarías tú?

Un motor, la inspiración es necesaria para que el mundo siga flotando, como el sol o la lluvia. No creo en esos presuntuosos que defienden que la inspiración no existe, ¡claro que existe!, y se esconde en cualquier rincón, por lo que hay que estar atento con un lápiz afilado.

¿Cuándo dices “hasta aquí corrijo y ya publico”?

En cuanto a las correcciones, suelo autoflagelarme bastante con ellas, en la escritura debe ser así, nunca estás seguro de nada, ni completamente satisfecho, incluso ahora leyéndolo me planteo nuevas correcciones.

Háblanos de la edición de “El lento deshielo”. ¿Por qué este poemario ha sido editado en Caracas (Venezuela)?

La primera razón es geográfica, es decir del corazón. Mi pareja, Marlene M. Izquierdo Osorio, también escritora, poeta y sobre todo curiosa, me animó a ello y me puse manos a la obra, ella había publicado un poemario en esa misma editorial. La segunda razón, zambullirme en el mundo de la poesía con un pequeño poemario, sin muchas pretensiones, únicamente conectar con mi gente. Una última razón que no es razón, sino casualidad, Gloria Fuertes empezó publicando en Caracas, qué bonito, ¿no?

Gloria Fuertes aparece en el prólogo de este poemario, ¿Cómo podrías describir esta dama poetisa? , ¿qué ha significado esta gran señora en tu vida y en tu obra?

Voy a ser un poco repipi, tengo que rectificarte, ella es poeta de verso en pecho. Mi idilio poético con Gloria Fuertes surgió tras leer “Ni tiro, ni veneno, ni navaja”, para mi fue un impacto, me dije, yo quiero escribir así. No es que pretenda escribir como ella, eso es imposible, es solo que después de leerla quise escribir poesía. Ella tiene la virtud de decir lo justo con una gracia y una profundidad a la que únicamente aspiran los grandes.


haiku_3¿Otros autores favoritos?

Muchos, no sólo poetas, Federico García Lorca (sobretodo su ‘Poeta en Nueva York’), Octavio Paz, Antonio Machado, cuentistas extraordinarios como Julio Cortázar (quizás porque soy un cronopio), Roal Dalh, Roberto Bolaño, Franz Kafka, Poe, Rulfo o Capote. También Gómez de la Serna, Gabo, Delibes, Paul Auster, Camus, Herta Muller…
En otras disciplinas, me gustaría pintar como Chagall o como El Hortelano, pero no pinto nada. De cine ni hablamos, pero sintetizo, John Ford, John Ford y John Ford.

En el resumen de la contraportada de ‘El lento deshielo’, podemos leer lo siguiente sobre ti: “Curioso, cinéfilo militante y amante de la música”. ¿Crees que para conseguir ser una persona curiosa e inquieta hay que salir de la zona de confort?

Exacto, hay que mojarse, arriesgarse, saltar al ruedo, no llevarse los secretos a la tumba, es fácil criticar y hay mucha gente tóxica que te echa en cara que te has comido un acento o una coma. He aprendido a ignorarlos, mis pasiones valen mucho más que sus críticas, que al final no sé si esconden una frustración (Esta respuesta puede entenderse como un reto).

¿Es difícil describir el amor?

Ésta es de nota, ¡jajaja!, yo creo que lo más difícil es conservarlo, darle de comer, pero se puede conseguir desde la sinceridad, escribiendo pienso que debe ser igual. Cuando decidimos escribir sobre él, no debemos ponerle demasiados adjetivos, porque el amor no es engreído, se viste solo, y es mucho más sencillo de lo que lo hacemos.

The way to Innisfree, Cuéntanos ¿qué es este proyecto, cuándo y cómo surgió?

The way to Innisfree (thewaytoinnisfree.wordpress.com) nace en abril 2011, ese mismo año recibo un premio en Ávila por mi microrrelato “Amor resbaladizo”. Todo nace de lo que yo llamo “mi segunda vida”, sufrí un fuerte problema de salud, pero algo, una fuerza creativa que me impulsaba a mostrarme, explotó en mi cerebro, creé un blog con ayuda de un amigo y empecé a escribir sobre todo lo que me gustaba, el cine, la música, la literatura y el arte en general. Aparte allí cultive el microrrelato, el cuento y la poesía, soy muy polifacético, ¡ja,ja,ja! La experiencia ha sido satisfactoria, me ha conectado con mucha gente.


haiku_4¿Qué reacción esperas de un lector innisfrita?, ¿Y qué es lo más bonito que le ha dicho un lector?

Le pido que sea curioso ni más ni menos, y que le gusten las cosas que a mi me gustan. En Innisfree me siento libre porque Innisfree es lo que yo quiero, eso sí, sus fronteras están abiertas a las aportaciones de sus visitantes. Lo más bonito que me ha ocurrido ha sido poder comunicarme con Marlene en mitad de sus praderas y que me regalase comentarios tan cálidos y tan llenos de arte y de entusiasmo por la vida. Ha habido visitas ilustres como las del batería Carlos Carli, el simpático Julio Montalvo o las de mi amigo cineasta Chico Pereira. Muy entretenidas fueron las polémicas musicales con Favalli (nombre en clave, tras el que se esconde otro gran amigo). Finalmente, recuerdo el comentario de otra amiga a la crónica de la película “Le Havre”, me pareció tan bien fundamentado que me impresionó.

 

Pasión por el cine

¿Cómo surgió tu amor por el cine, primero como espectador y cuándo te diste cuenta de que podías dedicarte a escribir sobre ello?

Aprendí cine en un lugar, el cuarto de estar de mi casa, y en dos tiempos, primero en la sobremesa del fin de semana, junto a mi madre, gran cinéfila, allí vi al sargento negro, a John Wayne montando a caballo, a Gregory Peck surcando los mares, a Chaplin, o a James Stewart sintiendo vértigo. El segundo tiempo fue cine club, con subtítulos, allí conocí a autores menos comerciales, Cassavettes, y su particular Nueva York, Jim Jarmusch, al Polanski del cuchillo en el agua, a Wim Wenders, el séptimo sello de Bergman, sin olvidarnos de las voces originales de Bogart, Cary Grant, Edward G. Robinson, y tantos otros.

¿Podrías elegir tus 10 películas?

Ya seleccioné mis diez el año pasado para Ciudad Real Digital, seguramente habrán cambiado…
Amarcord (Fellini,1973), el Padrino II (F.F.Coppola,1974) Pulp Fiction (Quentin Tarantino,1994), Birdman(Alejandro González Iñárritu,2014), Con faldas y a lo loco (Billy Wilder,1959), Ikiru (vivir)(Akira Kurosawa,1952), Centauros del desierto (John Ford,1956), El Verdugo (Luis García Berlanga,1963), Cuentos de Tokio (Yasujiro Ozu,1953), El viento se levanta (Hayao Miyazaky,2013).

Has sentido alguna vez mariposas en la barriga entrando en una sala de cine

Por desgracia no siempre en sala de cine, pero sí, con muchos títulos de crédito, por ejemplo con los de ‘Matar a un Ruiseñor’, los de Saul Bass, con el final de ‘Senderos de Gloria’, con la escena del milagro de “Ordet”, con La muerte de la Magnani en “Roma, cittá aperta”, con el final de ‘Te querré siempre’, con Fellini y Rota y con Giulietta Massina, en “La Strada”, claro ,…, si sigo no acabo.

Color Preferido: Actualmente no sé por qué, el naranja, me llena de optimismo.
Un edificio de Ciudad Real: El Ferroviario, tristemente escasean los edificios bellos en nuestra querida capital.
Una tipografía: No soy un experto en el tema pero para el poemario escogí la tipografìa Georgia,y realmente me gusto.

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