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Un estudio de revisión realizado por el profesor de la Universidad de Castilla-La Mancha en la Facultad de Medicina de Ciudad Real Darío Nuño Díaz, el profesor de la Universidad Autónoma de Madrid Amalio Blanco, y el investigador del Hospital Universitario Ramón y Cajal Rubén Blanco, y publicado en la revista científica American Psychologist, analiza las consecuencias de la violencia colectiva en distintos países y advierte que para comprender tales secuelas es necesario no solo prestar atención a las víctimas directas, -comprobando la ausencia de patologías mentales y estudiando la presencia de bienestar-, sino también al contexto social.

La violencia, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), es uno de los principales problemas de salud pública de la actualidad. La experiencia más traumática y destructiva es aquella que origina la violencia colectiva intencional, como la guerra o el terrorismo.

Ésta es la primera vez que un grupo de investigación español consigue posicionar un trabajo en American Psychologist, una de las revistas más importantes del mundo en el ámbito de la Psicología. En este estudio, sus autores advierten que hasta la fecha, para estudiar las consecuencias que sobre la salud tiene la violencia colectiva, la aproximación clínica ha empleado tradicionalmente una perspectiva que no ha tenido en cuenta cuatro consideraciones “decisivas”, tales como que la experiencia traumática tiene siempre unos antecedentes, que es una experiencia compartida, que daña el bienestar social y que produce emociones sociales de odio, resentimiento y ventaja.

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