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Por Ramón R.R.

Esta entrevista termina en un abrazo. No tengo claro que los manuales de deontología permitan semejante spoiler subjetivista en el arranque de un artículo, pero cuando uno entrevista a un poeta, el logos suele ponerse danzarín y es difícil calzarle ningún deon. Quiero decir, que los formalismos están de más y que cuando uno se siente tan a gusto, como escuchante primitivo del entrevistado, está bien decirlo. De esta forma, el lector tiene otro aliciente más para seguir leyendo.

sarrion-y-clakowskiComo el que abre una botella de un buen reserva, he vuelto a reproducir una grabación que llevaba una semana en la barrica y he degustado cada trago de las palabras de David Sarrión, un poeta albaceteño que participó como invitado, junto a los Clacowski, en la velada de noviembre de Slam Poetry Ciudad Real. Hasta tal punto me ha gustado saborear de nuevo nuestra conversación, que, además de todo este prefacio anti deontológico, también me ha llevado a dar un giro estilístico para reproducirla tal cual.

Bueno, en realidad voy a empezar por el final.

Entonces, ¿puedes comer de la poesía?

Puedo comer de mi trabajo de camarero todos los días. Y si no tuviera ese trabajo, afortunadamente tengo una madre que hace comidas espectaculares. Comer podemos comer, creo que estos tiempos han sido muy buenos para demostrarnos a nosotros mismos que no necesitamos ni siquiera 1.000 euros para poder sobrevivir. Y eso deberíamos de tenerlo en cuenta. Valorar más los proyectos que nos hacen mejores personas y dejarnos de chorradas y de tirar nuestras vida a la basura con mamarrachos cerca o gente que no es capaz de aportarnos nada. Tampoco sueño con vivir de la música, ni de la poesía, lo que si me importa mas es sentir la necesidad de componer o de escribir poemas. Todo lo demás es absurdo para mí.

¿Cómo definirías tu poesía? Tú que llevas conviviendo más tiempo con ella, me puedes ayudar a definir lo qué haces…

Lo que hago es intentar no gastarme el dinero en psicólogos y psiquiatras y, a través de la escritura más que de la poesía, porque muchos dirían que mi poesía no es poesía, salvarme del mundo y del caos interior. Es una poesía existencial, que se hace las preguntas estas del mundo, del cosmos más allá del mundo: ¿qué somos?, ¿qué hacemos aquí? y ¿hacia dónde vamos? sobre todo como especie humana. Es una poesía que, poco a poco, se va hacia el camino de lo social. Creo que quiere exigir, mi poesía me pide exigir a la sociedad un cambio de mentalidad, pero siempre desde el existencialismo.

¿Se puede ser poeta y a la vez funcionario?

bodegon-sarrionPor supuesto, se puede ser y se debe. Creo que todos tenemos la oportunidad y la obligación de ser poetas. Si creemos que el poeta es aquel que ve el mundo de una manera diferente o con una lucidez de pensamiento por decirlo de alguna manera y intenta que aquellos que lo lean puedan tener ciertas estrategias para salir ilesos de este camino roto que es la vida.

¿Qué le exige la poesía al poeta?

Exige capacidad de pensamiento, le exige paz interior, le exige leer mucho, le exige ser buena persona… Solo encuentro cosas buenas (risas). La poesía nos exige constantemente oídos, atención y lucidez. La mía no lo sé (risas).

En lo poco que he contactado con ella, tu poesía transmite sensación de profundidad y abismos. ¿Cómo se compagina este proceso para este tipo de búsquedas en un mundo tan rápido y virtual como el que vivimos?

Se compagina sintiendo la necesidad, como todas las cosas. Supongo que llegando a un punto de no retorno en el que te das cuenta que lo tienes que hacer por ti mismo, algo por salvarte de lo que te rodea, que casi siempre es desastroso y caótico, lo que te rodea a un nivel terrenal. Si pensamos en un nivel cosmológico, es todo más caótico todavía. Entonces creo que mi poesía va ahí, a entender que somos una mota de polvo dentro del universo y por lo tanto tenemos la obligación de disfrutar de todo esto que puede parecer un sueño. Por qué perdernos en rutinas o en trabajos estúpidos o cosas que simplemente no nos hacen felices. Creo que eso sería el punto definitivo de lo que busco en la poesía o de cómo me busca la poesía a mí. Aunque luego, yo también estoy perdido muchas veces. Aunque en la teoría lo tenga claro, luego la práctica me lleva hacia caminos pantanosos.

A ti, que además de poeta también has estado la trastienda de la organización de eventos con el Festival Fractal, todo lo que se ha generado con slams, spoken word y demás caminos de la oralidad poética ¿es una moda o un movimiento profundo de una nueva lírica que está brotando?

Precisamente ayer estuve leyendo la entrevista a Catalina Isis y decía una cosa que me gustó mucho, no solo en lo poético, si no en todas las artes en general. De repente se han abierto los campos, todos nos hemos dado cuenta de que no hace falta ser un catedrático para poder desarrollar tus habilidades artísticas. Eso ha abierto un grandísimo abanico sobre todo de excontaminación propia. El yo no puedo, yo no puedo… todos podemos, todos tenemos la capacidad artística, solo hay que desarrollarla. Creo que en este tema en concreto de la poesía oral, el spoken, slam… no vienen más que a decir que la poesía está viva, que por mucho que se hayan empeñado en decir que la poesía era algo de altos cánones, es mentira, la poesía sigue estando en el pueblo y eso para mí solo puede ser bueno. Todo medio de expresión es necesario, desde la calle hasta los altos despachos de políticos corruptos. Y está de putísima madre.

Llevas un tiempo viajando con músicos, con Clacowski… ¿qué le aporta a los versos música? y ¿cómo se ha generado este concepto cabaretero psicodélico que tenéis?

david-sarrionEs algo muy natural. Hace mucho tiempo yo componía canciones. Una vez me retiré a la sierra a grabar un disco, todo eso se fue a tomar por culo después de un año y medio de trabajo. Abandoné la guitarra y en un momento en el que estuve muy cerca de acudir al psicólogo, porque no podía escribir, pensé en la guitarra. Empecé a componer canciones instrumentales, mis amigos me apoyaron y empezamos a meter poemas. Creo que la poesía es ritmo, esto lo explica muy bien la poesía oral, el spoken o el slam poetry… y creo que la música es poesía, esto lo explica muy bien Mozart, Beethoven o Chopin o Stravinsky o quien queramos…

Esta idea psicodélica, no tenemos muy claro lo que es. Somos un grupo de amigos, que tocamos juntos pero que también comemos juntos porque somos colegas y necesitamos estar cerca. La verdad es que sin ellos probablemente no estaría haciendo música. Lo más bonito de esto, es que a la poesía se enfrenta uno bastante solo, en soledad, en un momento que es de introspección casi absoluta. Y la música es lo contrario, compartir energía y a través de esa energía, compartir un sonido y a través de ese sonido estar todos los hilos enérgicos de cada personas unidos. Al final es como un sistema neuronal, o así lo entiendo yo, como algo muy, muy mágico, un tejido neuronal enhebrado a través de cinco personas que se escuchan mutuamente y que tocan a favor del bien común, en este caso la música. Los poemas vienen a aullar, a desatormentarse de alguna manera o aliviarse a través del sonido de la música, que como los viejos chamanes, a nosotros también nos transporta a otros estados de conciencia. Y evidentemente si no fuera con ellos, que son parte de mi familia, pues no podría tocar con otras personas. Son la hostia.

¿Cómo se lleva ser poeta en La Mancha?

slam-david-sarrionPues la verdad es que en Albacete estamos gozando de una especie de suerte desde hace cinco o seis años en los que han surgido muchas voces. Entre diez y quince voces poéticas dentro del panorama español, que están ganado premios importantes, de los que personalmente estoy muy alejado, pero que están poniendo a Albacete en un lugar poético que yo creo que se merece. Ayer mismo Andrés García Cerdán ganó el premio San Juan de la Cruz, Javier Templado es el más joven de todos los poetas finalista en el Adonais, la semana pasada a Constantino Molina le dieron el Premio Nacional de Poesía Joven. Tenemos una grandísima variedad de voces y muy distintas unas de de las otras. Ser poeta en Albacete es el mayor de todos los privilegios. Y supongo que nos pasará algo muy parecido a los albaceteños y a los ciudadrealeños, que vivimos en una especie de páramo y eso hace que uno se pregunte muchas cosas. Cuando no tienes otras opciones que el asfalto o el llano, te llegan muchos pensamientos. Al final creo que somos un poco como los nómadas, los de La Mancha, me recuerda a los nómadas del desierto y eso está muy unido a la filosofía. La poesía no deja de ser filosofía y al final uno se tiene que encontrar con uno mismo para poder seguir creciendo. Si no estás bastante muerto, aunque la mayoría esté bastante muertos.

En cuanto a proyectos, ¿queréis profundizar el concepto con la banda o tienes proyectos más personales? o ¿va todo en paralelo?

Yo tampoco lo sé. Todo esto es muy natural. No tenemos pretensiones, no buscamos nada más que no sea vivir al día. Esto de Clacowski fue algo que se generó para presentar el libro en Albacete y después empezaron a salir bolos y fechas y no hemos tenido más remedio que desarrollar hasta el punto en que estamos. No tenemos de momento ni la intención de grabar, aunque si el sueño. Y poéticamente, vengo con ‘La breve teoría del desastre” que es el primera de la trilogía del caos, que publico con Huerga y Fierro editores, y dentro de unos dos meses, saldrá ‘Geometría del abismo’ que es el segundo. Poéticamente si que hay planes y musicalmente vamos viviendo de la naturaleza del día a día y como no tenemos más remedio que seguir haciendo esto, probablemente al final todo irá llegando a nosotros. Me gusta vivir así, como sin planes futuros.

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