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El Colectivo Fotográfico Alumbre acoge una nueva exposición, la número 32 de que iniciaran su andadura, que se inaugurará el próximo jueves 20 de abril, a las 20 horas, en su sede de la calle la Palma, 7.

En esta ocasión, la muestra recogerá la serie de la fotógrafa catalana Nuria Prieto Escuer que, bajo el título ‘El pecado de ser viuda en la India’, aborda la problemática de estas mujeres a través de varias fotografías documentales.

Sobre la exposición

En la cultura hindú las viudas son símbolo de mal augurio, “una mujer no será nunca independiente, una viuda debe sufrir mucho antes de morir, debe ser pura en cuerpo, pensamiento y alma”. Así lo dice el código de Manu, una de las escrituras sagradas más antiguas.

Una viuda en India, vestirá de blanco por el resto de sus días. Envuelta en una tela sin coser, llevará ceniza en la frente, le arrancarán los ornamentos, le despojarán de todas las posesiones y estatus social, solo podrá comer una vez al día y será repudiada por su propia familia.

A unos 150 kilómetros de Delhi se halla la ciudad sagrada de Vrindavan. Ahora se le conoce como la ciudad de las viudas. En la India hay más de 35 millones de mujeres viudas y 20.000 en la ciudad santa de Vrindavan. Se dice que fue en esta ciudad donde creció el dios Krisna, una de las divinidades hinduistas. Las viudas creen que él las liberará de su mal karma. Por eso, muchas de ellas rezan más de 8 horas diarias en uno de los tres ashrams o templos de la población, donde los fieles darán limosnas o un puñado de arroz.

El gobierno de India concede a cada viuda una cantidad anual, en torno a 1.500 rupias, pero el 95% de ellas, muchas analfabetas, no conocen sus derechos y ni siquiera lo cobran. También según la actual normativa, las viudas tienen sus derechos sobre las posesiones de sus maridos, pero incluso las pocas que conocen esto, no se atreven a reclamarlo ya que la tradición es poderosa.

Según la última investigación el 43% tienen cartilla de racionamiento, pero a la mayor parte, no se les permite obtener alimentos. Muchas de ellas viven en extrema pobreza.

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