Inicio Artes Palabra Boadicea: &#8...

Boadicea: “No tenemos que recitar para poetas sino para la gente de la calle”

Compartir
Publicidad

Con tan solo 18 años se convirtió en una asidua del slam y los diferentes espacios de micrófono abierto que existen por Madrid. Allí fue donde un editor se interesó por su poesía y se adentró en el mundo editorial donde ha publicado El lenguaje de la gravedad y No estoy hecha para pertenecer. Desde entonces, nunca abandonado su pasión y ya sea sobre el escenario o sobre el papel ha continuado haciendo de la poesía su forma de estar en el mundo.

Esta joven poeta es Pilar Astray Boadicea que acudió como invitada a la velada de abril de Slam Poetry Ciudad Real, una ciudad con la que tiene conexiones familiares y donde, en otras temporadas, también ha formado parte de la familia de slamers culipardos.

Boadicea pertenece a una generación que ha dado sus primeros pasos en el momento en que este tipo de espacios de poesía escénica comenzaban a surgir por todo el país y que han desarrollado su creatividad en torno a ellos. “Tenemos un sistema muy bonito que permite ver como un poeta va creciendo, yo a los 18 estaba muy torpe, me temblaba la hoja y no me gustaba lo que hacía, me parecía que lo hacía fatal”, señala la poeta que, a base de seguir subiendo y compartiendo pudo mejorar en diversos aspectos. “El slam como comunicadora audiovisual me aportó mucho, aprendí que tenía que comunicar rápido, que cada minuto es valioso. La gente te está escuchando durante 3 minutos y eso es muy valioso, no necesitas más tiempo. Además, el slam me aportó mucha seguridad en mi misma, me aportó dejar de pensar en mi ego en lo que a mí me dolía”.

En este sentido, Boadicea hace hincapié en la diferencia entre las jam de poesía y el slam, decantándose por esta última porque, a su juicio, “el slam está hecho para el público pero las jam están más centradas en el ego del poeta”. Y añade, “el slam te cura de egos, porque te vota un público que a lo mejor no ha leído nunca a Lope de Vega. Te vota gente que no tiene por qué saber de poesía, te sales del circuito académico y te das una buena hostia con la realidad”.

En la confrontación con las formas poéticas más clásicas, Pilar también se decanta por el formato slam. “Creo que son cosas diferentes, trabajo las dos cosas, y me pongo en una situación diferente con cada una. Cuando estoy en el slam se que tengo 3 minutos, que se s clásico casi me lo preparo menos, porque mi naturaleza y lo que me han enseñado siempre es lo clásico”. Y sin entrar en el debate sobre los límites de qué es poesía y que no, asegura que “el slam es mucho más complejo porque depende de la gente que está en ese momento y me parece mucho más difícil”.

Con este planteamiento, la joven poeta madrileña se muestra partidaria de un concepto de poesía libre de ortodoxias. “Siempre digo que no tenemos que recitar para poetas, sino para la gente de la calle, que la poesía tiene que ir a las plazas, a las residencias, al metro… y ahí te das cuenta que no eres tan importante“.

Mujeres poetas, más allá de las musas

En la poesía de Pilar Astray Boadicea, la mujer es una constante temática que se expande desde la emoción personal hasta la reivindicación más social. Aunque ella, y otras muchas mujeres, han utilizado la poesía y el movimiento slam para difundir su mirada y sus reivindicaciones, sigue llamando la atención el escaso número de slamers femeninas en proporción a los masculinos.

Sobre esta cuestión, Boadicea considera que “en el slam el humor es muy importante y las mujeres tenemos mucho miedo a hacer el payaso. Porque hacer el payaso implica exponerte, implica cosas que desde niñas nunca hemos trabajado, implica ser fuerte, tener seguridad, que son conceptos que no nos inculcan. El tema del escenario a nosotras nos cuesta mucho, nos cuesta que nos juzguen, no nos lo tomamos bien, porque estamos siendo juzgadas continuamente“.

Más allá de los escenarios, Pilar subraya que el número de poetas mujeres es más o menos el mismo que hombre, “quizás más últimamente”, sin embargo tampoco en este ámbito existe una igualdad de oportunidad a la hora de desarrollar su trabajo. “No se visibilizan tanto porque a nosotras nos han adjudicado el papel de musa, de objeto pasivo. El fotógrafo y la modelo, el poeta y la musa… es una tendencia y eso se ha quedado ahí impreso en nuestras cabezas y es muy difícil”. Ella misma confiesa que, en sus inicios poéticos, tenía la sensación de que debía compartir su vida con un poeta, “a pesar de ser yo la creadora necesitaba ser objeto de creación. Hasta que entendí que no, que yo podía adoptar un papel destinado a lo masculino”.

Y con aquel empuje mantiene su camino en el mundo de la poesía, que compagina con otros ámbitos como la actuación y el doblaje, defendiendo que “la poesía y la palabra mueven a la sociedad” y siendo partícipe de un movimiento como el poetry slam que “se está sembrando en nuestro país y no para de crecer”. Además de sus aportaciones en este ámbito específico, Pilar Astray Boadicea, también mantiene abiertas otras trincheras de trabajo como el fanzine autoeditado de poesía ilustrada que publica mensualmente; la asociación Artista por la Igualdad, que fundó hace unos años, y que realiza eventos para recaudar fondos que se destinan a la ONG Mujeres Unidas contra el Maltrato; o la puesta en marcha del Festival Crea Tetuán, que pretende acercar la creación al barrio madrileño donde vive.

Deja un comentario