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Con el sombrero de un mozo de mulas que se ponía cuando, de niño en Chinchón, empezaba a jugar a ser actor, recibió ayer José Sacristán el XVII Premio Corral de Comedias, con el que arrancó oficialmente la 40 edición del Festival Internacional de Teatro Clásico de Almagro.

Un premio que, como explicaba el veterano actor, se le entrega por haber sabido prolongar sus juegos infantiles durante cerca de 80 años, con un trabajo como el de actor que “enriquece, engrandece y hace mejor al ser humano”, aseguró un emocionado José Sacristán durante su discurso en el acto de entrega.

Foto: J. Alberto Puertas

“El juego sigue siendo un juego”, remarcaba el actor, recordando que en su periplo por el mundo del cine, la televisión y el teatro, siempre ha contando con la compañía de su sombrero y “del niño que fui”.

“No voy a olvidar jamás este reconocimiento. A mis 80 años es un antes y un después tan gozoso, tan formidable, como el hecho de que voy a poder seguir jugando”, concluía su discurso Sacristán.

La lluvia hizo que la entrega de este galardón se trasladará, un año más, al Teatro Municipal de Almagro, donde se reconoció “la calidad humana y actoral de José Sacristán, su dedicación y su vocación aún intactas que han hecho que su carrera sea excepcional dentro y fuera de nuestras fronteras”.

Sacristán estuvo acompañado durante el acto por amigos y compañeros de profesión, cuyas intervenciones presenciales se alternaron con mensajes grabados.

Natalia Menéndez, directora del Festival, justificó la concesión de este reconocimiento en que “en Sacristán se da la conjunción más bella del ayer y del hoy; es una brújula que conserva aún al niño de Chinchón lleno de un amor y ternura que me quiebra”.

Tras ofrecerse como su fiel escudero “si Sacristán cabalgase”, el dramaturgo José Ramón Fernández rememoró la experiencia con él durante la puesta en escena de su versión de El Quijote: “con él aprendí todo lo que debe saber un caballero andante de los de verdad: humildad, franqueza y empatía”.

Juan Carlos Rubio tomó la palabra para recordar que “cuando uno llega a algún lugar, José Sacristán ya está allí; también literalmente”. Tras el guionista, director y dramaturgo subió al escenario el músico de Revólver Carlos Goñi, quien interpretó el tema que le dedicó a Sacristán en su último disco.

Foto: J. Alberto Puertas

De él destacó que “fue el primer hombre que vi en una pantalla de cine que podía darme pistas de cómo podíamos ser los demás”. A continuación, el filósofo Javier Gomá agradeció “su maravillosa redundancia en su oficio que lleva a cabo desde la juventud que hoy conserva”.

Estuvieron presentes en el acto el Alcalde de Almagro Daniel Reina, el Presidente de la Diputación José Manuel Caballero, el Consejero de Educación, Cultura y Deportes Ángel Felpeto y el Secretario de Estado de Educación, Cultura y Deportes Fernando Benzo, quien antes de entregar el galardón resaltó que “España ha crecido como sociedad al mismo tiempo que Sacristán como actor”.

José Sacristán reiteró que la interpretación le ha permitido prolongar los juegos que inició durante su infancia con un sombrero que encontró en su casa de Chinchón: “no hay apuesta más interesante que este salto al vacío del encuentro con un personaje, una peripecia en la que ha encontrado mi razón de ser”.

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