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La alegre tristeza de Marwan

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Dos años después Marwan regresa a Ciudad Real con un concierto en la sala Zahora Magestic. Lo hizo con disco nuevo bajo el brazo, tras una larga gira y con las ganas de hacer reír al público entre sus sonidos y de hacerlo temblar con las canciones. Una actuación muy intima, con teclado, guitarra, la presencia de su hermano Samir Abu-Tahoun y los poemas de Marwan casi al final.

‘Mis paisajes Interiores’, su último disco, fue el hilo conductor de una actuación que empezó con uno de sus singles ‘Como hacer que vuelvas’. Dani Serrano salía solo al escenario y Marwan con su guitarra colgada empezaba los acordes para dar inicio a casi dos horas de actuación. Al finalizar comenzaron las bromas de Marwan sobre sí mismo, su música y sus aventuras en medio de una fama que a pasos agigantados va ganando entre discos y literatura. El ultimo de ello tiene nueve canciones tristes y “dos alegres”, dijo Marwan, antes de recordar que a un concierto de un cantautor se va a pasarlo mal o que en vez de haber un ‘crescendo’ la intención es terminar en un final triste. Entre frase y frase hubo bromas sobre su belleza, sobre los gritos de ‘guapo’, sobre su habitación de hotel o sobre su música, acabando algunas de las interpretaciones poniendo los cuernos heavys con la mano y pidiendo al público que lo haga.

‘Animales’, ‘Palabra por palabra’, ‘Ya te estoy imaginando’, ‘Ecuación’, ‘Carita de Tonto’, ‘Los restos de esta historia’ o ‘Renglones torcidos’ fueron cayendo una tras otra, entre bromas, haciendo un recorrido por ese último disco y los anteriores hasta que llamó a su hermano Samir al escenario para que leyera ‘La Matriz’ y empezar los sonidos de ‘Puede ser que la conozcas’, la canción pensada en el poema de su hermano, que también leyó ‘La última Mujer’, para dirigirse al primer cierre con ‘La Vida Cuesta’, ‘Conviene Saber’ o ‘Canción de autoayuda’, siempre entre la alegría y la tristeza del concierto.

En el bis, Marwan salió libro en mano, para leer el poema dedicado a la infancia de su padre Palestina y encaminarse un final que cerró con ‘Un día de estos’ para dejar con esa sensación de la alegre tristeza y la risa socarrona por sus chistes que deja todo concierto de Marwan.