Compartir

 

Los directores del festival ya están devorando cerebros

Hace ahora 14 años surgió una idea de un grupo de amigos: crear un festival de terror en Ciudad Real. En aquel momento en la capital no había ninguna actividad relacionada con el cine, sólo un festival de cortos a nivel local, el VHS era el invento del siglo, las teles en casa eran de tubos y eso del Home Cinema y el Blue Ray eran elementos de ciencia ficción. Hoy ese festival, Hemoglozine, reinicia su andadura tras un tiempo en el olvido, como “un evento multidisciplinar en el que la gente, pueda divertirse, pasarlo bien y olvidar el mal rollo que hay en la atmósfera”.

Las razones para volver a celebrarlo son las mismas que llevaron a su desaparición. “Llevamos varios años intentando recuperarlo pero nunca era posible llevarlo a efecto, nunca pensamos que era el momento”, explica Antonio Gallego, uno de los directores del festival, quien aclara que el tiempo que podían dedicar sus integrantes y la separación física hacía difícil su desarrollo. Además desde que surgió la idea de volver a celebrarlo estaba claro que “si volvían a hacerlo iba a ser un poco más grande”, lejos de las proyecciones con 200 personas dentro y 200 personas fuera que se podían ver en la Residencia El Doncel en la primera edición para que fuera una actividad para toda la ciudad.

“Se mantiene el espíritu como que en ninguno de los dos vamos a sacar nada en claro, económicamente” y es que quizá sea esta el alma del festival: proyectar para poder ver el cine terror en compañía, comentar, descubrir nuevas joyas (muchos ciudadrealeños descubrieron el gore a través de estas proyecciones). Lo otro que se mantiene es la capacidad de innovación, explica Luis Eduardo González,y recuerda doblajes de películas famosas hechos por ellos para antes de las proyecciones y antes de que estos doblajes fueran popularizados por El Intermedio o el propio festival cuando nadie hacía algo parecido en Ciudad Real.

Y qué cambia de la última edición, la de 2001, a la de este año, pues sobre todo “los medios, la experiencia, profesionalmente hemos crecido y aunque comenzamos con con muchos medios” en esta ocasión tendrán “más profesionalidad”, indica Luis Eduardo González.

Si en aquellas ocasiones todo era cine, esta vez se suman otros aspectos que pueden eclipsar incluso el cine, con la Marcha Zombie, la ruta de tapas de miedo, un pasaje del terror, conciertos… Los dos integrantes de la dirección del festival indican que lo tiempos han cambiado que del VHS se ha pasado al Blue Ray, al Home Cinema y a la tele de 50 y pico pulgadas en casa. Quien vaya al festival para ver una película lo hará “por el ambiente de las producciones”, “por juntarse un grupo de personas que les gusta lo mismo”. Y pone el ejemplo de el viernes  de esta semana, cuando se va  a proyectar, como “un experimento sociológico”, dos películas “muy malas”. La intención es que se den voces, pitos, se comente,… todo bajo ese prisma de que un festival de terror para lo que sirve es sobre todo para ir en un grupo de amigos.

Todas estas actividades paralelas van a permitir que Hemoglozine deje de ser un evento para ‘friquis’ y abrirse a todos los públicos. Para quien no le gusta el cine hay tapas, para los niños una fiesta de Halloween y proyecciones el domingo a precio del espectador, para los amantes de los zombies una marcha zombie, para quien le guste el cine en general un exposición de efectos especiales y maquillajes,… y así un acto se sucederá al otro desde hoy y hasta el domingo. Unos gratuitos, otros con precio reducido y en todos con el apoyo “de alguna empresa ciudadrealeña”.

“Se nos han quedado muchas actividades por falta de tiempo y de presupuesto”, explica Luis Eduardo, mientras apostilla Antonio que en comparación con otros municipios de la provincia los comerciantes de la capital se involucran poco en estas actividades. Hay algunos que sí, pero otros que te marean durante unos meses, y aunque entiende “la situación económica”, considera que hay que dar “para tener un feedback” y si se quieren ver los bares llenos es necesario apoyar aunque sea en especie y no económicamente. Mientras recuerda la larga lista de locales y establecimientos que sí han participado como Poy, Zahora Magestic, Cine las Vías Irish Hunter, Zona 84 y otros. “Tal vez hubiera sido más fácil buscar un único patrocinador”, que lo había, pero decidieron hacer Hemoglozine.

A todo lo contado ya sólo queda esperar para ver las proyecciones que todas comparten dos elementos: el género, como no podía ser de otra manera, y el precio reducido para ver estrenos como Paranormal Activity 4 o Sinister, y clásicos del género como REC, Mom I’m a Zombie, Prometheus,… maratones de películas que se pueden consultar en  la web de hemoglozine.

Dejar una respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.