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Este mes de noviembre se celebra el centenario del nacimiento de Albert Camus (1913-1960) y qué mejor ocasión para adentrarse en su obra o disfrutar de la relectura de cualquiera de sus textos. En esta recomendación me centraré en su faceta de novelista, aunque es imposible dejar de lado al dramaturgo, al ensayista y al filósofo. Esta última faceta, además, va siempre ligada a sus obras. En estos tiempos de oscuridad en los que nos hayamos, muchas frases que nos dejó el autor de ‘La peste’ son como un rayo de luz, un modo de comprender lo que nos rodea. Su obra, su prosa, la manera en que entendía lo absurdo de la existencia, son hoy, en mi opinión, más necesarias que nunca. Corren malos tiempos y precisamente por eso es buen momento para leer a Camus.

¿Por dónde empezar? Tratándose de él, es una difícil pregunta. Me inclinaré por su primer libro y una de sus obras más conocidas, ‘El extranjero’, que escribió en 1942 cuando tenía tan sólo 29 años. Pocas novelas breves son tan perfectas y contundentes como esa, que nos cuenta la historia de Meursault, un joven aparentemente insensible, incapaz de sentirse parte del mundo y de conectar con la gente. Un hombre que asiste al entierro de su madre dominado por la indiferencia, y que posteriormente será sometido a un juicio moral y quedará condenado más por su carácter que por el delito por el que se le juzga. Concebida en un momento de extrema dureza para Europa, devastada tras dos guerras mundiales, el libro es un reflejo de la carencia de valores a la que la sociedad del momento se enfrentaba. El absurdo de la existencia, los prejuicios, la hipocresía y los juicios morales son algunos de los temas de los que nos habla Camus en esta obra maestra.

‘El Extranjero’ no es un libro que uno se lee y cierra. Una de sus muchas virtudes es que es un texto cuyas reflexiones nos acompañan a lo largo de nuestra vida, algo que para mí define esencialmente lo que es una buena obra. De él destacaría la fuerza de su prosa a través de esas frases cortas, contundentes, siempre tan lúcidas. Frases que en ocasiones hacían daño, como las propias reflexiones de Meursault.

[quote style=»1″]Pensé entonces, con frecuencia, que si me hubieran hecho vivir en un tronco de árbol seco, sin más ocupación que mirar la flor del cielo sobre mi cabeza, me habría habituado poco a poco[/quote].

Mucha gente cree que ‘El Extranjero’ es un libro oscuro con el que es difícil conectar. A mí me parece que es una historia que desprende humanidad, que habla de la libertad y la felicidad individual. Creo que Camus concebía que no puede haber felicidad colectiva si antes no existe la felicidad individual, que para él era un auténtico tesoro.

“Cada generación, sin duda, se cree destinada a rehacer el mundo. La mía sabe, sin embargo, que no lo rehará. Pero su tarea quizá sea aún más grande: consiste en impedir que el mundo se deshaga”, diría en su discurso al recibir el Premio Nobel, tres años antes de morir en un accidente de coche.

Nos dejó huérfanos de su literatura demasiado pronto, pero su palabra sigue vigente. Su hijo lo acaba de definir como “un hombre que habitaba entre nosotros, un narrador de mundos, un extranjero”. Ese narrador de mundos nacido en Argelia en 1913 fue un gran conocedor de las luces y sombras del ser humano. Una delicia releerlo en estos tiempos convulsos.

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Título: El extranjero

Autor: Albert Camus

Páginas 128 páginas

Editorial: Alianza

Precio: 8,50 (ed. bolsillo)

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